Al pasar

Estos pensamientos escuché que pensaba un chico, que pensaba para adentro, el otro día en la plaza, mientras se miraba con una chica. Como lo que el chico pensaba era tan ordenado se me ocurrió grabármelo y desgrabarlo, así si algún día casualmente lo lee sabe que a mí me entretuvo un rato



"Venís...[INAUDIBLE]... miráte, tan despreocupada, con ese libro en la mano. Y yo, que llegué temprano, con este aliento a empanada. Me gustás, aunque te espere haciendo anillos de vapor en esta esquina, que es la de mi casa de cuento.

Un chico me dijo “ojala tu cuerpo esté metido
en el cuerpo de un preso”
y ojala, pensé, ojala mi cuerpo
esté metido en tu bombacha
de voladitos. Ojala el chico,
en su cárcel de cuento
esté metido en el cuerpo
de una fuga de gas.

Me gustás, como me gusta mi planta de palta y no me da para ensalada [INAUDIBLE]. Llegás, tan con tu cadencia, tan sofisticada con tu libro de Bataille que seguro entendés, tan con aliento a cardamomo. Y yo, que llegué temprano con mi tufito a empanada y con mi Página 12, para hacerme el banana.
Contáme qué hiciste con tu mañana, porque yo me la pasé pensando en postres de manzana, de esos que te gustan tanto. Y en qué perfume ponerme, y en cómo verte, misterioso o indolente. Pensé también en preguntarte si te gustan los Stones, sólo porque tu amiga me dijo que sí. Te pregunto para que tengamos algo para sonreír y tapar el hueco que hacés cuando llegás, tan despreocupada, y yo aburrido y con aliento a empanada.
Me arrepiento de mis Topper sucias, vos con tu bufanda tan canchera. Seguro la tejiste vos, o alguna de esas amigas que tenés que hacen cosas grandes y copadas. Te reís de mi dobladillo casero, eso porque sos más alta que yo, y porque tenés un moño en tu tapado, que no sirve para nada, un moño que está de facha, y porque escuchás a otras bandas, que no son los Stones, que no conozco, y que no me dicen nada.
Te distraés, y yo no ayudo. No sé para qué vine, si sos más alta, y tal vez tenés esa bombacha de voladitos, porque ya pasaron muchos días desde que la vi de yapa, así que la habrás lavado, tirándole a chorros tu aliento que me gusta tanto. Ojala mi cuerpo esté metido en una palta sin carozo, para no verte distraerte. Ya sé que yo no ayudo, pero es que tengo aliento a empanada, y pensé mucho en qué perfume ponerme. Te invitaría un postre de manzana, pero es que no tengo plata. Vos seguro tenés, seguro trabajás, y también te va bien en la facultad, y seguro esperás el colectivo pensando en los Stones sin ver que los taxistas bajan la velocidad un poquito, para ver tu bombacha,
esa de voladitos,
la que vi cuando subías al 36 con ese que es adscripto a la materia que nos da miedo.
Ese que, de una, / tiene aliento a alguna
bebida de nombre raro, / o a café recién tomado.

No sé para qué vine, porque en realidad me gustás. Y a mí, cuando empiezo a pensar en el perfume y la mirada que voy a poner, me sale todo torcido. De onda te lo digo, creo que te aburrís, por eso te distraés y jugás con tu bufanda canchera que tejió tu amiga que seguro estudia en otro país. Mejor me callo, total, te quedaste mirando desde ahí arriba mis Topper sucias. Qué bueno que digas que te vas al bar, a leer, a estudiar. A ver al adscripto con aliento a anís. Yo te digo que me voy a quedar, así, parado ahí.
Te vas, así despreocupada con tu Bataille en la mano. Tu celular está sonando [INTERFERENCIA] y tu pelo está medio despeinado.

Veo al ras del piso,
que con tus zapatillas limpias
se va pegado un pedazo de papel higiénico, y me río.
Ojala tenga mocos. Y me río.
Ojala tu cuerpo este metido
en el cuerpo de una bailarina
de cardamomo,
y se te vea la bombacha
de voladitos sin lavar,
y no puedas parar nunca de bailar,
hasta que te enredes con la bufanda
y te pegues un palo fatal" (1).



(1) La versificación es mía, pero me pareció que por momentos el chico pensaba en verso y traté de ser lo más fiel posible a lo poco que escuché de sus pensamientos.